Nuestra historia
Todo empezó mucho antes de que existiera un nombre.
De chica, el juego no era con juguetes: era con ropa. Abrir el placar era entrar en un mundo de posibilidades, el verdadero placar de las sorpresas. Mezclar, intervenir, imaginar nuevas prendas a partir de otras… sin saberlo, ahí nacía una forma de ver la moda: libre, creativa y sin reglas.
Años después, esa esencia encontró su primer camino.
En enero de 2017 nace Olga Braillard Carteras, un emprendimiento que comenzó con una idea simple pero poderosa: crear carteras y bolsos de cuero hechos a mano, con identidad propia. Fueron tiempos de aprendizaje constante, de prueba y error, de crecer paso a paso con cada pieza terminada.
Con el correr de los años, el proyecto fue evolucionando. Lo que empezó como un trabajo artesanal enfocado en carteras, comenzó a expandirse hacia un universo más amplio de creación.
Así nace La Provenza de Olga, una marca que refleja no solo productos, sino un estilo de vida: bohemio, creativo y profundamente conectado con lo hecho a mano.
Hoy, después de casi 10 años de recorrido, seguimos trabajando con la misma pasión del primer día, pero con una mirada más amplia.
Diseñamos y creamos carteras de cuero, accesorios, brazaletes y también incorporamos camisolas y prendas intervenidas, donde el reciclaje y la reutilización de materiales tienen un rol fundamental.
Pero La Provenza no es solo lo que hacemos, sino también lo que compartimos.
Por eso, abrimos las puertas a nuestros cursos presenciales y virtuales, donde enseñamos técnicas de trabajo en cuero, reciclaje textil y el uso de distintos materiales para crear piezas únicas. Creemos en el conocimiento como herramienta de crecimiento y en la creatividad como salida laboral.
Cada producto, cada clase y cada proyecto tiene algo en común: la dedicación, el aprendizaje constante y el amor por lo artesanal.
Hoy seguimos creando, explorando y reinventándonos.
Porque para nosotros, esto nunca fue solo un emprendimiento…
Es una forma de vivir y de crear todos los días.
